Radio de los 60s

viernes, 27 de febrero de 2015

El síndrome de Pigmalión

La leyenda del rey de Chipre, quien, desesperado porque no encuentra mujer que corresponda a su ideal, plasma el mismo en una estatua, ha tenido muchas “lecturas” y “escrituras”, pero las elaboradas por los ” entendidos en la mente”, me han llamado más la atención. Dejo de lado la egolatría y el fardo de lo subliminal, así como el impacto de la castración y la condena a una eternidad de pérè/Versus. En efecto, la creación está impregnada de “síndrome de Pigmalión”, en la medida en que concentramos nuestros esfuerzos en las obras y las últimas tienen un gran poder sobre nosotros. Sin embargo, aquéllas no nos pertenecen, como ocurría con la estatua esculpida por el rey de Chipre. Son de la audiencia. Tampoco podemos tener con ellas relaciones amorosas; están en nuestro futuro o en nuestro pasado y en ambos casos conviven con el pasado y el futuro de otros proyectos. No buscamos encarnar nuestra obra para nosotros, sino para otros; nosotros sabemos que es una ficción. La parte que me inquieta es la inversión en la creación, porque, en efecto, ésta requiere de un gran esfuerzo. Nuestras obras, estén en fase de pasado o de futuro, están y la audiencia las juzga. Los creadores estamos atrapados en ese “juicio” y lo más desesperante es que se imponga el “secreto de sumario”. No niego las perspectivas de otros síntomas, mi mirada se ha centrado en el esfuerzo y en el desajuste que puede producirse entre éste y la recepción de la obra. Hay teorías en esta perspectiva, pero no quita que puede ser un proceso doloroso y que puede dejar secuelas, principalmente en la autoestima, porque, a fin de cuentas, una gran parte de nosotros, depende de lo que nos hayamos invertido y está en juego. Otra cosa que nos diferencia del rey de Chipre es que nuestra obra no se agota en la estatua, porque, como he indicado, la nuestra se sitúa en el pasado o en el futuro, nunca en el presente, porque, cuanto más nos hayamos invertido, más cansados estaremos para mirarla en el presente y necesitamos energía para la siguiente. Mientras se imponga el “secreto de sumario” no podremos comprobar si hay o no equilibrio entre inversión y recepción, pero la última, lo sabemos, no es inocente. Tenemos que seducirla. No soy o quiero ser el rey de Chipre, pero tampoco una voz que clama en el desierto. Ese es mi síndrome de Pigmalión.

martes, 24 de febrero de 2015

Otra forma de gestionar nuestros proyectos es posible.

De sobra sabemos que hay crisis y que editoriales, periódicos, agentes, promotores…, los que quedan y con el personal que les queda, se mueven en escenarios en los que no entramos. Dejemos de lamentarlo ¿Para qué? He hecho ya varios llamamientos a organizarnos y cada vez he recibido mensajes de escritores interesados. En el equipo debería haber personas de cualquiera de las fases implicadas en la escritura, el libro y la promoción, pero bueno, era un paso. Después todo se esfumó… Quizá podríamos empezar por algo más sencillo. Yo os he mostrado y facilitado mi escritura; quizá alguno de vosotros quiera echarme una mano en el principio de la promoción de “Villaviciosa Hermosa. Basta con entrar en alguno de los enlaces que incluyo y poner un “me gusta” y (o) un comentario: http://www.todoebook.com/VILLAVICIOSA-HERMOSA-CARLOS-ORTIZ-DE-ZARATE-FALSARIA-LibroEbook-ES-SPB0286304.html http://libros.elmundo.es/VILLAVICIOSA-HERMOSA-CARLOS-ORTIZ-DE-ZARATE-FALSARIA-LibroEbook-ES-ES-SPB0286304.html http://www.agapea.com/libros/Villaviciosa-hermosa-9788494366703-i.htm http://app.digital.gandhi.com.mx/sociedad-y-ciencias-sociales?product_id=124540 http://www.laie.es/ebook/villaviciosa-hermosa/E0002512598/978-84-943667-1-0 http://www.librolibro.es/libro/villaviciosa-hermosa/9788494366703 Pour mes visiteurs francophones: http://www.amazon.fr/Villaviciosa-hermosa-Carlos-Ort%C3%ADz-Z%C3%A1rate/dp/849436670X Parece una tontería, « jugar el juego”, vale. En este caso, yo sería el beneficiario – y las empresas implicadas. Lo que más me importa, realmente, es que es un principio de: por ejemplo, se pueden utilizar los comentarios o, si se quiere guardar el anonimato, dirigirse a mi correo privado, para pedir ayudas similares, Lo haría, con mucho gusto. Sería un principio modesto, pero principio a fin de cuentas y nos haría ver las ventajas de trabajar en equipo.

jueves, 19 de febrero de 2015

AMOR QUE ESTAS EN LA TIERRA

Puesto que tratamos sobre el amor, es obligado mencionar a Mary Trini: https://www.youtube.com/watch?v=ZNlKn7G71zc Creo que este pedazo de mujer que fue expresa mucho mejor que yo, ese amor cósmico al que trato de mantenerme abierto, ya sabéis cómo; agradeciendo, en los entornos de la iglesia de la Oliva, algo positivo; tenía que hacer un esfuerzo para encontrarlo, en el “desastre” en el que me sentía atrapado. Eso sí, siempre he encontrado algo y creo que también Julen, a juzgar por las meadas con que rocía los árboles y las piedras que testimonian del paso de peregrinos durante siglos. Hoy tenemos mucho. Eso me salva, como, estoy convencido que salvó tantas veces a Mary Trini; por eso, para mí, sigue viva.

martes, 17 de febrero de 2015

La autoestima

Aunque el tema del amor no parece haber despertado entusiasmos en este blog, el pasado domingo recibí una llamada de una pareja con quien compartí la ruta en barco de Las Palmas a Cádiz. Ya he hecho mención a los efectos balsámicos de este viaje para mi autoestima y al impacto del paso de la estación de Atocha a Chamartín. Un trauma que viví arropado por la última sonrisa de Atocha, la de la directora del hotel Las Cortes de Cádiz, que me encontré en el andén, y por la comida que me había preparado, con sabores de Cádiz, el restaurant del mismo hotel. El mal tiempo, Villaviciosa, el retraso que están teniendo gestiones que me urge resolver ya y cuestiones de salud, habían minimizado los efectos del bálsamo, hasta que esta llamada me trajo recuerdos del mismo. Pensaba haber salido curado con el tratamiento del viaje y la estancia en Las Palmas, quizá era demasiado pronto para volver, pero eso es lo que hay. La llamada, insisto, fue un refuerzo muy bueno, porque me abre perspectivas de futuro de terapia; esta pareja de guipuchi y palmera me dieron, desde el principio, la imagen del amor sereno de Roseline de Milly y de Chris Dunn de “Cowboy” y lo cierto es que simpatizamos. Les conté mi sueño frustrado de vivir en los entornos de Hendaya, me llamaban para invitarnos a Julen y a mí; viven en este entorno y claro que hemos aceptado. Son fumadores, conviven con su perra y viajan en barco, en butaca: no hay lugar para disputas o para malas caras. La autoestima es un componente básico del amor y el “Magara” es, también una terapia. Mi último artículo, publicado por tres medios, cuyos enlaces pongo a continuación, va, también de “Magara”, de una ausencia de, que lamento y que minimiza los efectos del bálsamo. Estamos en una sociedad que nos empuja a dejar de querernos http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/243482/que-pasa-en-esta-tierra-que-no-quiere-ya-dar-pan#.VOMCYvmG9B0 http://www.elbuscolu.com/opinion/qu-pasa-en-esta-tierra-que-no-quiere-ya-dar-pan/18870 http://www.lacasademitia.es/articulo/firmas/pasa-tierra-no-quiere-dar-pan-carlos-ortiz-zarate/20150217103018039600.html

sábado, 14 de febrero de 2015

San Valentín

Fecha adecuada para continuar el comentario sobre el amor en mi obra, iniciada en el último comentario. Hay amor en todas mis novelas, pero, como ocurre en Villaviciosa Hermosa, lo hay de varios tipos, el de Al y Tani y el de don Juan y doña Nina, ya mencionados, se encuentran, respectivamente, en Alain de Milly y Selena y en Roseline de Milly y Mr. Dunn, en Cowboy from Brooklyn. Alain y Selena se quieren, pero están atrapados en las redes de Ronald Reagan y cada uno de ellos se libra como puede. Por el contrario, la madre y el “maestro” del primero forman una pareja estable, construida en la coherencia que ambos han dado a su mundo y en seguir sus propias normas. Al lado de estos dos tipos, hay otras formas de amor, en mis novelas; está, por supuesto el sexo, el polvete que desearían echar los padres de Yves de la Hay, pero que no lo satisfacen por lo mucho que se odian, en El principado de la Fortuna. O el “Magara” que, en la misma novela, salva del sitio al que están sometidos Ahmed e Yves. Hay, de hecho, mucho amor, en mis novelas, especialmente del último, es un amor cósmico que hace que seres humanos formen cadenas y cambien escenarios. Así, en “Esto es un infierno”, mi última novela terminada, sin perspectiva de publicación, se imponen perspectivas que disipan el escenario terminal de una residencia de ancianos y de “incapacitados”. Hay mucha ternura entre Libertad y Jonathan. El último, un “deficiente mental”, que está allí porque murió su abuela, interna que lo tenía a su cargo, es el único que la llama por ese nombre. El resto la conoce por Maruja, derivado de María Ángeles que impuso Franco. Es una historia de amor casto, no hay sexo, pero llegan a hacer grandes cosas para que un lugar tan siniestro cobre humanidad. ¿Cómo?, por ese “Magara” que hace ver energías que se juntan. Casi todos son ignorados; Inma no quiere ser recibida por su madre, una residente histérica y ebria de grandezas, porque la última teme ser desprestigiada. Begoña es una empleada de la residencia, también considera tonta por su madre y por la directora. Es el finde de la Inmaculada, la Onomástica de las Concepciones e Inmaculados, temporada de celo de las zorras y de la cacería de los machos que siguen el rastro. Todo trascurre así y hasta incluso termina trágicamente, con la muerte de la madre de Inma. Pero, también actúa “Magara” que hace que Begoña invite a su casa a Inma y su pareja. Encontramos dos parejas, supuestamente tontos, para el resto, pero que son felices, a su manera. Así, sin más, empieza a imponerse el “Magara” y los que habían pretendido salir a la caza de zorras vírgenes terminan uniéndose al proyecto de Jonathan, de instalar el piano de Libertad, situado en un cuarto piso de un edificio sin ascensor, al que la anciana no tiene acceso tras su ruptura de cadera, a la residencia. Libertad recupera su música y los boleros de la misma, acompañados por Jonathan y por Ana Mary sirven para ambientar y para diluir las rigideces del infierno y hasta para dar solemnidad a la despedida de la difunta. Cada uno de los participantes ha actuado a su manera, con o sin premeditación, la cuestión es que se llega a unos resultados.

miércoles, 11 de febrero de 2015

El amor es un tango

Ya está muy avanzada la publicación de Villa Viciosa Hermosa en “Siglo XXI”: http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/242595/don-juan#.VNsil_mG9B0 y no creo necesario insistir en el hecho en que puedes leerla entera en ese medio. Se me ha reprochado por falta de amor en mi obra, comprendo el reproche desde el punto de vista de quien me lo dirige; no lo comprendo en el mío, porque sí lo hay y mucho, por ejemplo, en “Villaviciosa Hermosa”, el de Tani y Al es muy romántico y como tal, es trágico. El de D. Juan y doña Nina, probablemente fuera romántico algún día, pero en la actualidad es un acomodo por las dos partes. ¿No son dos modelos usuales de amor. ¿Qué decir de los amores de las madres de Xandru y de don Juan? He indicado mi comprensión en la perspectiva del reproche: no utilizo los moldes en los que la literatura expresa el amor. Aquí surgen divergencias: Tani y Al se quieren sin pedir permiso a nadi;, la “sociedad” los apresa y cada uno de ellos sale como puede. No hay tragedia, hay supervivencia. Lo que se me puede reprochar es mi mirada, mi escenario esperpéntico. ¿Qué pasa? ¿No necesitamos todos unas risas?. Comprendo que a alguien le moleste el esperpento, cuestión de gustos, pero me parece un recurso, como otro cualquiera para contar, y resulta más divertido que ponerse el “careto”. He recibido otros reproches, que también comparto desde la perspectiva ya aludida; pero el que menciono me ha motivado esta entrada y ¿quién sabe? Un comentario….

jueves, 5 de febrero de 2015

¿Quién toma las decisiones en la UE?

Es sorprendente que el BCE haya decidido abandonar la deuda griega cuando jefes de gobierno de Estados miembros y el Parlamento Europeo han iniciado, con muestras de simpatía, negociaciones sobre el pago de la misma y sobre la ineficacia de las políticas de la UE. Es un chantaje inadmisible. Es de un descaro que viola el meollo mismo de la democracia;, el banquero de la UE irrumpe en las negociaciones de los gobiernos y de los representantes de los ciudadanos. No podemos tolerarlo. Exijamos que se cumpla el Tratado de Roma y desde luego, éste atribuye poderes que debería ejercer, en este momento, el Parlamento Europeo o más bien, los ciudadanos que el organismo dice representar. Me refiero a nosotros, claro que los franceses, italianos, españoles o suecos, tenemos que hacer comprender a nuestros representantes y gobernantes que no estamos dispuestos a tolerarlo. Artículo publicado esta mañana por Indymedia Barcelona y por "Siglo XXI" y tú ¿Que dices?

miércoles, 4 de febrero de 2015

Un abrazo

No debemos perder la esperanza y yo creo que ya la lectura del capítulo 6, que incluyo al final de este mensaje y el acceso que permite Siglo XXI al resto de los capítulos, los lectores pueden ya tener una opinión. Echo de menos comentarios. Ya he indicado mi intención de construir mi vida sobre el aprendizaje y en la tercera y la cuarta novelas he hecho un gran esfuerzo para llegar al lector y gracias a Siglo XXI, hemos encontrado una forma gratuita de difusión, para autores y lectores. Los cometarios serían de gran ayuda http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/241937/la-marimorena#.VNHwzWiG9B0

lunes, 2 de febrero de 2015

A caminar

Mi artículo de hoy me ha dado grandes satisfacciones, encabeza en el primero y en el último de los medios que me aceptan como columnista y en el segundo está muy bien colocado. Tal acogida me da esperanza de lograr que esta larguísima campaña electoral no se nos vaya de las manos: http://www.elbuscolu.com/opinion/y-si-nos-ponemos-a-ello-po-carlos-ortiz-de-zarate/18583 http://www.lacasademitia.es/articulo/firmas/y-nos-ponemos-ello-carlos-ortiz-zarate/20150202063849039071.html http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/241626/y-si-nos-ponemos-a-ello