Radio de los 60s

sábado, 30 de mayo de 2015

Mi artículo de hoy

Casandra

Esperanza Aguirre, Yolanda Barcina y Ana Palacios, entre otros, representan a Casandra en la actualidad. Es una mala tragedia griega inadmisible en el contexto.
 Casandra sabe que se producirán los desastres de la Guerra de Troya, del asesinato de Agamenón y de su propia perdición, pero no puede hacer nada para evitarlo; se lo impide Apolo. Aquella está muy presente en la actualidad española, interpretada por Esperanza Aguirre, Yolanda Barcina, Ana Palacio, el ministro de Interior, ciertos empresarios….Presagian horrores tras los resultados de las recientes elecciones que han dado más poder del que estiman se debiera a las “fuerzas del mal”, la decisión tomada por los votantes es su Apolo.  Echo en falta la presencia del último en  los escenarios que nos imponen y sin pretender ser su voz, me sitúo en la perspectiva que justifica la impotencia  de Casandra.
Cualquiera de las Casandras presentes en la actualidad se desacredita al considerar que las instituciones han legitimado partidos maléficos. Es difícil comprender que se pase por alto tal violación de la democracia que ya era patente en la precampaña y la campaña, como señalé en “La abstención en cuestión”.
Los augurios suenan terribles, invocan las amenazas de los regímenes de Hitler, Stalin, ISIS, Venezuela, Argentina ETA o el caso griego. Es, cuando menos, curioso que la base argumental sea la premisa de la posesión de la democracia de las, los augures; el resto es una tautología. No es serio que las elecciones y las negociaciones para constituir los nuevos poderes se vean impactados por discursos que afectan los procesos y no están fundamentados. Apolo desactivaba la influencia de Electra, los medios de comunicación potencian las interpretaciones de las actuales Casandras.
Si nos fijamos en las mismas, el descrédito es aún mayor. Todas/os  ellos abusan y se benefician  del poder y los augurios de los resultados de las últimas elecciones no les son favorables. Hay más, los abusos de poder están implicados en causas que nos afectan gravemente, como son los casos del rescate bancario por la mala gestión de las Cajas de Ahorro, por la corrupción o por la obstinación en defender la mentira de la potencia iraquí en armas de destrucción masiva.
Resulta patético que Ana Palacio mencione el peligro de ISIS, cuando esta fuerza surge de la destrucción de los Estados, en la que ella participa tan activamente, no solamente en su encarnada defensa de la destrucción de Irak, sino también como vicepresidenta de Areva, la empresa semipública francesa que explota el uranio en minas a cielo abierto, sin protección alguna para sus trabajadores desprotegidos por  Estados fantoches.

Lástima que los “hacedores de opinión no se fijen en esos detalles. Lástima que nadie haga nada, por estar tan ocupados por los escándalos, la frenética destrucción de documentos o la salida de la Pantoja.

jueves, 28 de mayo de 2015

Caminitos III

Martirio



No me deja vivir. Es como si el Antonio manso y hasta, a veces, tierno, que llevo tantos años tratando, se hubiera vuelto un rabioso león “enjaulao” que me asusta cada vez más, a medida que pasan los segundos, y compartimos la jaula.
-Esa zorra de jueza…
-Edurne
¿Para qué habré abierto la boca? He escapado de milagro a la bofetada. ¡Nunca me había puesto la mano encima! Llora como un poseso. Bien sabe él que no tengo yo la culpa de este encierro o de conocer el nombre de la jueza que me convoca cada vez que se aburre, no debe divertirse mucho la zorra esa… Tras la tempestad viene la calma. Bien lo decía mi madre que en gloria esté, aunque consintiera que su amante me follara. ¿Qué podía hacer ella? Era un bestia. Nada, hasta ahora, me hubiera permitido pensar  que Antonio pudiera ser como él, pero el comportamiento que ha tenido en las últimas horas, ya ni sé cuántas, me ha hecho vivir aquellos horrores. Nunca me había forzado, y lo ha hecho, con tanta furia como lo hacía él. Después, como el otro, me ha castigado con el desprecio. Desde entonces no había tenido orgasmos, pero el que me ha dado Antonio compensa la espera.
Llora como un niño mal criado. A mí no me dejaban llorar. Siempre me lo he tenido que tragar y callar, incluso cuando me casaron con Pedro, ante  los síntomas del embarazo. Cuando veo al Antonio en los brazos dulces de Morfeo no puedo imaginar a los  personajes que me ha traído a la mente esa parte de mi pasado. No había cumplido los quince años cuando tuve a Luci, la primera de mis ocho hijos. Estaba casada con un alcohólico que en pocos meses se había gastado la pasta que le dio mi madre por lavar el honor de la familia…
Antonio me habría hecho olvidar todo aquello si mis hijos y mis hermanas no me hicieran recordarlo con sus denuncias constantes. Luci me odia por haber sido tratada siempre de hija de puta. Carecen de esta razón los que fueron engendrados en lecho bendecido por el sacramento del matrimonio. Es un hecho que todos sufrimos de los excesos de un borracho y de la miseria que nos castigaba. ¿Qué culpa tengo yo?
Estoy llorando como una tonta, no me había pasado desde que se me prohibió, en la tierna infancia. No me atrevo a encender la tele por miedo a despertar las iras de Antonio. Se ha quedado tirado en el suelo y no le oigo respirar. ¿Se me habrá muerto?
No me atrevo a moverme para comprobarlo y las horas pasan lentas, tan lentas que ya me parece una eternidad, ¿Qué estará pasando? ¿Se habrán olvidado de nosotros? Esa puta jueza es un demonio y la tiene tomada con mi persona. ¡Ya está bien! Nunca me deja hablar, pese a que  me acusan de insensateces. Dicen que cuando el río suena, agua lleva, y ya está…
Ahora tendrán que pensárselo mejor antes de acusarme. ¿No dijeron que había rayado el coche del cerdo ese que se ha buscado mi hermana, y que meaba en la entrada de su portal? Pues lo hice bien a gusto, dejé el coche como un cuadro y además de mear eché una gran cagada en su puerta; así aprenderán a cargarme con picias que no he cometido. Eso sí, nunca podrán demostrar que he sido yo. Buen cuidado tomé para que no me viera nadie…
Éste parece que se despierta. No estaba muerto, no. Sigue tumbado en el suelo, mira al techo como si se le hubiera aparecido allí la Santísima Virgen. Mejor, así está tranquilo. La verdad es que antes me ha pegado un buen susto.
Pero he gozado como entonces. Pensaba que no volvería a tener orgasmos, pero vaya si lo he tenido. Mi difunta madre decía que los hombres buenos no sirven como amantes. ¡Qué razón tenía! Antonio parece estar avergonzado, no habla y solamente mira al techo.
Estoy completamente desnuda y caigo en una especie de pozo profundamente oscuro. No tengo dónde agarrarme y estoy acojonada, pero me dejo caer ¿Qué remedio?  Siento  frío, mucho frío, escucho gritos y me despierta el viento y más gritos.
Ignoro el tiempo que ha pasado. La ventana está abierta de par en par y no veo rastros de Antonio. ¿Se habrá tirado? Me asomo y le veo tirado en el suelo, allí abajo. Mucho no se ha podido hacer, esta es la primera planta y ha caído envuelto en mi colchón.
Se arma un buen revuelo, sobre todo por las pitadas de los coches que han visto interrumpida su circulación. Antonio se levanta, cojea, pero eso no le impide salir corriendo como una exhalación, sin ocuparse de retirar el colchón. Los coches siguen pitando. Alguien grita:
-¡Otra vez la puta de la Martirio! ¡Quítanos esta mierda de en medio! ¡Qué asco!
-No puedo-Respondo sin convicción-Estoy en arresto domiciliario…
-¡Nunca debimos dejar que se instalara aquí! ¡Que se la lleven al infierno de donde ha salido!
Oigo pero no escucho. Siempre la misma canción. Como bueno que ya llega la policía y podré recuperar mi colchón. Para ellos es una asquerosidad, para mí, es lo que tengo. Claro que esté asqueroso, pero es lo que encontré en el único piso que podía alquilarme.
Mi prioridad no es la misma que la de los señores agentes.
-Adecéntate un poco, tenemos que llevarte…
-¿A dónde?
-¿A dónde te solemos llevar, monada?
-¿Qué he hecho esta vez?
-Hay una denuncia por escándalo público. ¡Mírate al espejo!
No lo tengo. A veces me miro en el de las peluqueras que, cuando no tienen trabajo, me invitan a entrar y me ponen muy guapa. De sobra sé que soy fea. Mi madre no quería siquiera mirarme cuando me parió.
.¡No tenemos todo el día!-Me empujan como si fuera una colilla ¡Qué poco soy!-
-Yo no he hecho nada…
-Nunca haces nada, pero siempre la lías. Mira el escándalo que estás montando…
-Dejadme recoger mi colchón ¡Es mío!
-¿De quién podía ser esa guarrada? Claro que lo tienes que retirar tú, rica, estás entorpeciendo la circulación.
Me arrastran escaleras abajo y me dejan recoger lo mío ¿Para qué? Ya está todo destrozado. Me pongo a llorar como una tonta mientras ellos me obligan a recoger los despojos. Felizmente Ramona me baja bolsas de basura grande y me ayuda, sin hacer ascos. Ya lo está pagando con empujones y desprecios y sabe que vendrá más.

Me llevan detenida y no tendré más remedio que volverme a ver las caras con la Edurne esa de los demonios ¿Por qué no se irá a su tierra de una puta vez?

miércoles, 27 de mayo de 2015

No line on the Horizon

Hace falta valor para conocer a la chica que nos canta U2. Yo necesito algo a lo que me pueda agarrar. Tengo, últimamente, pesadillas que me arrastran a la angustia de estar sumergido en una inmensidad que no puedo asimilar; estoy completamente perdido, aunque aún no “a la deriva”.
Me agarro a mis “pasitos”: mantener la audiencia de este blog y escribir un artículo de opinión y un capítulo de mi quinta novela cada semana; pero, hasta el momento, no tengo otra alternativa que escuchar lo que oculta la caracola de la chica; porque no hay sino indicios: se mantienen las visitas al blog y los medios con los que colaboro publican mis artículos. Claro que es algo y aprovecho la ocasión para reiterar mi agradecimiento. Pero, en mis pesadillas, mis cuatro novelas terminadas se transforman en globos que se pierden entre nubarrones.
Es difícil explicar una pesadilla, pero siempre me encuentro sin “caracola” y en efecto, la ausencia de comentarios es una dura condena. No pido la luna; me bastaría con encontrar informaciones que me permitieran orientarme para la publicación de mi cuarta novela; como ya os he indicado, he recibido muy buenas valoraciones de editoriales y propuestas que no veo claras. Estoy convencido, sin embargo, de que mi editor existe, no busco sino mis lectores y asumo que los escritores participemos en gastos y en la promoción. Lo único que pido es honestidad, proyecto y complicidad.
Mi escritura está al alcance de quien me la solicite y en mi quinta novela he tenido el valor de ofreceros los primeros borradores, tan lejos, siempre, de la redacción definitiva. Claro que también me agarro a vosotros, porque mi promesa de capítulo por semana me obliga a continuar, cuando hasta ahora no había hecho sino intentos de recomenzar.

Puedes ayudarme a encontrar faros de muchas maneras, por supuesto, ayudándome a encontrar editor, pero también con un comentario, un “me gusta o un RT..

lunes, 25 de mayo de 2015

La abstención en cuestión

La abstención en cuestión


Habrá cambios tras las elecciones del domingo, pero la abstención supera la media histórica de las Municipales y Autonómicas españolas y el porcentaje obtenido por el partido más votado.

Para no cambiar, casi todos los partidos inflan pecho ante unos resultados que reflejan   una abstención de 35,6%, que supera el porcentaje alcanzado por el partido más votado en el conjunto del Estado español: 27,03 % (PP). Si bien hace tiempo que nuestro sistema democrático convive  con este síntoma, la incidencia no puede pasar inadvertida en las conocidas como las “elecciones del cambio”, sobre todo si se tiene en cuenta que la presencia de los nuevos partidos no ha servido para atraer votantes, puesto que la media histórica de  abstención en estos comicios es de 34,25%.
En mi artículo “A las urnas ciudadanos” lamentaba la ausencia de programas de gobierno para los ámbitos objeto de la consulta y por tanto mi falta de ilusión pese a mi decisión de votar. Me parece oportuno recordarlo, porque viene al caso; hay más votantes  en las generales, de donde podemos deducir que los ciudadanos se toman más en serio estas elecciones. No es normal puesto que tenemos más posibilidades de control y de participación en las instituciones de proximidad.
Claro que la dinámica de las campaña y precampaña ha jugado un papel desmovilizador y no solamente por la falta de debate sobre el objeto de la consulta, también  por el espectáculo lamentable que nos han ofrecido los poderosos hacedores de opinión y por el miedo que nos han metido éstos y los mensajes de algunos representantes políticos, y no solamente los del partido del gobierno.
Parece mentira que en una democracia se pueda meter miedo en campaña, sin que se exija documentación y responsabilidades. No sé muy bien para qué sirve la Junta Electoral, pero está claro que estas artimañas generan abstención.

Habrá cambios tras las elecciones, felizmente y es de esperar que éstos sirvan para combatir los graves  síntomas que aquejan nuestro sistema democrático.

domingo, 24 de mayo de 2015

Caminitos II

Edurne

Para que nada cambie, tengo un día bien cargado. Me paso la vida juzgando a los mismos, como si éstos hubieran estado predestinados para caer en mi juzgado. Hoy me toca Juanito. Esta vez se trata de violencia de género, resistencia y ataque con lesiones  a los agentes de la autoridad. Todo un poema este muchacho. Fue mi primer caso, cuando caí en este juzgado, hace ya 7 años. Entonces el delito era tenencia y tráfico de droga dura. Es un pringadillo que había sido pillado con las “manos en la masa”, por un soplo de su cliente.
Hasta yo sé que no se puede uno fiar de ciertos perfiles de drogotas que no tienen otra alternativa que servir de confidentes. Me sorprendió mucho que el pobre Juanito se hubiera dejado engañar. No me pareció tan ingenuo,  ya había cumplido los treinta y sobrevivido en esos ambientes desde los catorce.
Todo me pareció una farsa: testigo y acusado fichados y tan obstinados en la reincidencia que acumulaban buen número de condenas y de causas pendientes, cualquiera de ellas más grave que la que nos ocupaba; una dosis de heroína. Era mi primer juicio y difícilmente podía quitarme de encima la lacra del ridículo. Ponte en mi lugar, lector ¿No te parece grotesco? El derecho penal español se aplica, teóricamente, para redimir al culpable y en este caso, acusado y testigo  empezaron a delinquir en la adolescencia y en vez de redimirlos, el “sistema” les ha encadenado en una serie, a mi juicio interminable, de condenas, causas pendientes y reincidencia. Me sentía fatal.
Juanito tenía una abogada de oficio, suerte que tuvo, que conocía bien el caso y que dejó claro que yo era una novata al primer zarpazo. Fue un duro golpe, pero siempre agradeceré este ataque despiadado. Salió la leona que llevo dentro y el temario de la oposición y me puse a ser jueza. Apliqué la pena menor, en un caso cuya legislación está cargada de ambigüedades.
En esta ocasión, pese a los espolones  y las canas que me ha dado el “oficio”, me encuentro mucho más impotente y ante acusaciones mucho más graves que afectan a la Ley de género y a la resistencia y lesiones a la autoridad. Felizmente la primera ha sido solventada por la retirada de la denuncia de la maltratada. Quedan las patadas y mordiscos que recibieron los agentes que acudieron a la llamada de socorro de la última. Están rabiosos y desde luego no son de los que piensan que nuestra justicia penal debe ser redentora. ¿Quién lo cree?
Para mayor desgracia, el acusado, como muchos otros que me ha tocado juzgar, no tiene  defensa; le ha tocado uno de esos del turno de oficio que siquiera se molesta en informarse del caso, “total para lo tarde y mal que les pagan”, como pregona, sin pudor alguno. Claro, que no lo hace en mi presencia y no tengo pruebas o margen, para garantizar el derecho a la defensa. Todos sabemos lo que hay y lo que se proclama.
Lo sé por mi experiencia, siempre me ha repugnado y también sé que muy poco puedo hacer. Pese a mi resignación y a haber pasado tantas veces por violaciones de Derechos Fundamentales, he tenido que hacer grandes esfuerzos para retener mi rabia. El odio es lo único que he percibido en la acusación y la defensa siquiera ha aceptado el testimonio de amor que brindaba la acusadora.
He zanjado. 14 meses, bastante lejos de los 3 años que pide la acusación. He sentido los dardos de las miradas acusadoras. Me Juana de Arco y estoy convencida de que les encantaría arrastrarme a la hoguera; especialmente a la auxiliar, que me sale al paso cuando me dispongo a marcharme.
-Necesito que me firme estos documentos…
No creo capaz de entenderme aunque sepa muy bien molestarme, como es el caso. Estoy, sin embargo, segura de que ha captado mi ira, porque se ha retirado con el rabo entre las piernas.
-Claro, que puede hacerlo mañana por la mañana.
Me voy con el viento en popa. No sé muy bien por qué me ha venido a la mente la “Canción del pirata” de Espronceda, no es que sea santo de mi devoción, Me veo surcando mares y manejando un velero bergantín sin cañones. Que me diga alguien lo que han arreglado las guerras. Solamente creo en la justicia, pero no en ésta.
-¿Dónde vas con ese cuerpo y con tal careto?
Ensio se presenta siempre, aunque nadie se lo pregunte, como “maricón” y luce su pluma con arte y orgullo.
-¿Cuánto le ha caído?
-14 meses…
-¡Pobrecito mío! ¡Y yo que venía para invitarlo a la fiesta! Tenía que haber quedado libre; la cubana ha retirado la denuncia, está loquita por él. No es la única…
-Había más, mira, no me apetece hablar del tema.
-Eres jueza, colega y sabes tan bien como yo cómo ha salido de comisaría. He estado esperando a su llegada aquí y tú has tenido que ver lo mismo que he visto yo.
-No hay denuncia o constancia de que el estado en que se encuentra tenga relación alguna con su detención preventiva.
-¿Podrías explicarme una vez más lo del “Habeas Corpus”?
-¿Para qué?
-Hay signos claros de que ha sido torturado.
-No es así, ha sufrido golpes, claramente pero no sabemos cuándo.
-A la vista está
-Hay que documentarlo… Mira, Ensio, déjame tranquila. ¿No te has dado cuenta de que he salido de estampida? Quiero perderme.
-Ya estás perdida, cariño.
Mis intentos para librarme de él no dan, decididamente, resultado alguno. Pese a ser setentón, este tipo me alcanza.
-Tengo misterio
Siempre tiene buen costo; a veces nos fumamos unos canutos.
-Mira, ya estamos junto a mi casa, tengo un par de rayitas, preparamos unos mojitos y me ayudas a preparar la fiesta, con estos rollos lo tengo todo patas arriba. Te vendrá bien un jaccuzzi y que te arregle un poco ese careto. ¿No pensarás venir así a la fiesta?
Ensio es muy persuasivo, tiene un pisazo que le consiguió el amante que le sacó de Uruguay, al mismo tiempo que obtenía la nacionalidad española y una plaza en el extinto ministerio-secretaria del Movimiento Nacional. Lo sé porque me lo ha contado él. No me ha dado más detalles. Conocí a Ensio, porque pasó como funcionario a Justicia y le tuve de auxiliar.

La cuestión es que me dejo engatusar. Él sabe muy bien cómo hacerlo y he olvidado por completo el vis à vis de Martirio y Antonio.

lunes, 18 de mayo de 2015

Mi artículo de hoy

¡A las urnas, ciudadanos!
Reconozco que  votaré sin ilusión. A estas alturas no he visto candidatura alguna que presente un proyecto de gobierno para los municipio o Comunidad Autónoma en que estoy empadronado. Todos se limitan a promesas, al espectáculo…Es, sin embargo muy fácil; tienen que mostrarme su capacidad de gestión de “lo que hay” y  de activar lo que no hay; no me basta con la proclamación de su firme voluntad de hacerlo. Pese a ello, votaré.
Lo haré porque no estoy dispuesto a renunciar a uno de esos derechos que nos están arrebatando; porque siento un cada vez mayor hartazgo y letargo en mis entornos y porque si esto sigue así, nos veremos cada vez más despojados.
Para ejercer ese derecho es necesario que mi voto influya en algo,  y desde luego, mi voto se diluye en una urna. Bien poco vale; pero lo poco que valga tiene que ser en la dirección de mis “esperanzas perdidas”. No soy yo solamente quien reclama un plan de gobierno; lo hacemos muchos; tantos como los “cabreaos” que me encuentro cada día.
Somos muchos, pero también son muchos los instalados en lo que hay, que se resignan, aunque protesten. Ellos irán, en bloque, a votar como si creyeran firmemente que lo que hay, con sus defectos, es mejor que el riesgo de la “utopía”. Es un falso, debate, lo sabemos. Si hay proyectos de gobierno no cabe la tramoya de la “utopía”.

Hay, felizmente, un hartazgo que no se resigna. Lo estamos viendo en la calle. Votaré con las tripas, claro, a las promesas que me parezcan más cercanas. Pero mi abstención no servirá los intereses de los poderosos.

domingo, 17 de mayo de 2015

Caminitos

 No se me ocurre qué hacer para promocionar mi obra escrita. Solamente me queda esperar los resultados, si los hubiera y buscar otros recursos si fueran insatisfactorios. Por el contrario, la escritura de mi quinta novela, depende de mí, de saber lamerme las heridas y de comprometerme a escribir, como hago con mis artículos de opinión, al menos un capítulo por semana, en mi blog. Quizá este paso sirva para animar a mis fieles visitantes, insisto en mi sincero agradecimiento y a otros. Obviamente me gustaría que funcionara, pero, en cualquier caso, es un paso más.

La novela se titula “Caminitos”; es una historia narrada por personajes que la han vivido. Es un borrador.  A continuación el primer capítulo:


 Antonio



He tenido que esperar tres días para que me permitan ver a Martirio. El nuevo arresto domiciliario ya no es como el de antes; han cambiado las cerraduras y solamente los “agentes de la autoridad” tienen llaves. He necesitado tramitar un “vis à vis” y, contento con haberlo logrado, porque “no documento razones de  solicitud”.
Las tengo, pero no les vale el hecho de que en el barrio todo el mundo me ha visto, desde hace años, entrar y salir de sus diferentes domicilios. Se muda frecuentemente porque siempre terminan echándola. Desconozco las razones por las que tiene problemas con sus vecinos, con su familia y con la jueza. No es mi problema  Satisface mis necesidades sexuales y me hace sentir menos solo. También contribuyo un poco a su supervivencia de pensión no contributiva y un mucho  en lo que compartimos.
Nada de eso era argumento para los señores “agentes de la autoridad” hasta que se ha producido el milagro. Ignoro lo que ha pasado, pero hoy la secretaria me ha indicado que la jueza quería verme No he tenido que esperar mucho para que me reciba y para ser informado de que se ha producido un milagro; ya era hora, porque necesito un polvo ya.
-Le acompañará un agente para abrir y cerrar la puerta cuando entre y cuando salga. Puede permanecer una hora.
Se calla y espera, inútilmente, mi reacción, después sigue, como si fuera necesario
-Cuando están juntos nunca nos han dado problemas y usted, por su parte, tampoco. Me pregunto si no podría influir un poco más…
No tengo la menor intención de responder, pero descubro que ya estoy hablando.
-Yo solamente sé lo que ella me cuenta y no soy policía o juez. Nunca he visto en sus domicilios esas tijeras enormes con la que se la acusa de amenazar a algunos miembros de su familia. Tampoco, en los años que nos tratamos he visto el mínimo gesto agresivo que pudiera inducirme a pensar que las acusaciones que pesan sobre ella sean ciertas. No puedo añadir más.
-Usted es un médico jubilado ¿Qué hace con ella?
-¿Cómo que qué hago con ella? ¿Quiere que le cuente  nuestras intimidades?
Es mi forma de provocar, sé perfectamente que su pregunta es ¿qué hace un chico como yo con una chica como Martirio? Y no tengo apetencia de responder. La experiencia es satisfactoria por las dos partes, parece un buen apaño…
Mi interlocutora no dice nada más y toma las disposiciones para que se realice el vis à vis. Nadie se toma la molestia de contactar con la “visavisante”. Pese a todo me sonríe con sus ojos eternamente tristes.
-Te esperaba y desesperaba de que vinieras. ¡Me siento tan sola! Llevo tres días sin ver más que al poli que me trae las comidas y la tele solo habla del accidente de esa compañía alemana…
_... la Germanwings –Tiene la tele encendida- ¿Por qué no la apagas?
- ¡Es terrible! –Se opone como si estuviéramos obligados  a presenciarlo  y a comentar.
Ha comprendido mi mirada, apagado la tele y me ha seguido al dormitorio. No comprendo cómo pueden considerarla un peligro público; no es sino una mansa fiera acorralada que sabe que no soy su príncipe azul, sino un apaño.
Me gusta desahogarme con ella, porque es higiénico y porque cada mochuelo dispone de su nido. Yo pago mi parte del alquiler, pero solamente  paro para esto. Bueno, a veces, antes, dábamos algún paseo. No es que me preocupen mucho las nuevas restricciones…
Ella, aunque no me lo cuenta sí que las lamenta. No hace falta más que verla, por mucho que intenta disimular. Es callejera, no soporta la soledad. Ella se lo ha buscado, tenía que incumplir la orden de alejamiento de su hermana y el arresto domiciliario relajado que se le había impuesto en castigo. ¿Por qué?, porque se le pone en no sé qué.
No soy quién para meterme y soy de los que pienso que cada perro debe rascar sus pulgas y lamer sus heridas, aunque nunca he dejado de ayudarla con la renta y con algo más. No puede quejarse de que le falte lo esencial.
Ya lo hemos hecho hace un buen rato y tengo que esperar a que vengan a abrirme. Martirio devora las torrijas que he traído mientras calienta el chocolate, aunque no le ha dado tiempo para que enfriara mucho. Me lio un petar con la tranquilidad que me da el margen de tiempo. Ella se enjuga, con discreción, lagrimas que se obstinan en reventar.
-Yo no estaba donde se me acusa.  Estaba aquí mismo.
-¿Por qué no respondiste a la llamada del agente  encargado de comprobar tu cumplimiento de arresto domiciliario?
-Porque no funciona el timbre.
-¿Por qué no lo arreglaste con la pasta que te di para hacerlo?
-Los que vivimos de una no contributiva no podemos permitírnoslo.
De sobra sé que no hay quien la saque de su terreno, ¡tiene tan poco la pobre! Come con  glotonería de niña malcriada.
-¡Que se coman ellos la mierda que me traen!
Es feliz a su manera y me deja disfrutar el porro.
-¿No te molesta si enciendo la tele?
Pregunta por las formas, siquiera me da tiempo a responder. Hablan de las ex novias del copiloto. No tardarán mucho en venir a abrirme. Así lo espero… Odio sentirme encerrado. Hace ya un buen rato que me habría marchado… Ella lo lleva como si nada.
-¿Gasta mucho la tele?
-Yo que sé…
.Tendrás que ayudarme a pagar la factura, la tengo todo el tiempo encendida…
No contesto. Estoy matando el porro y es lo que mejor me sabe.
-¿Sabes lo que me gustaría que me trajeras mañana?
Esta no se entera de nada…Cree en la Providencia y si existe la tiene en su contra, la pobre, desde que vino a este mundo.
-Martirio…
-No hace falta que me pongas esa cara Sé que vienes cuando toca. Siempre ha sido así lo nuestro.
Lo dice como si nada, siquiera recurre a la resignación cristiana. Yo sí que tengo que hacerlo para soportar el encierro  y hasta para aguantar la espera


viernes, 15 de mayo de 2015

La fidelización de los libreros

Amigos de Las Palmas me han animado a que escriba esta entrada para facilitar su labor de difusión; pues aquí está: podéis encontrar mi última novela publicada en Canaima, Aprovecho la ocasión para indicar a los de Oviedo que la tenéis en Aranguren y Cervantes y a los de Mahón, que podéis adquirirla en Clips. Aquí tenéis las direcciones

Aunque mis novelas pueden adquirirse, en ebook  y en papel, en las tiendas virtuales usuales; no es lo mismo un libro en un escaparate y un librero que te lo aconseje. No tenemos que desperdiciar recursos y en este momento estoy librando esta batalla. Necesito asegurarme la fidelización de libreros, y las ventas son los argumentos.

Ha sido para mí una grata sorpresa encontrar esta disponibilidad en la difusión entre mis amigos de Las Palmas y no me parece abusar de los lectores fieles del blog, a quienes agradezco una vez más que sigan ahí. Sé que os interesa mi lucha y que en este momento, esta batalla es muy importante para mí.

jueves, 14 de mayo de 2015

Los trabajos y los días

Me han publicado el artículo los tres medios en los que colaboro: Sglo XXI , La Casa de mi tía y El búscolú

He tenido un pequeño retraso, pero voy cumpliendo los objetivos que me he marcado a corto plazo. No es mi propósito adentrarme demasiado en Hesíodo, puesto que lo que pretendo es implicarme, asumir responsabilidades y liberar a Hércules y a Prometeo. 

miércoles, 13 de mayo de 2015

Mi artículo de hoy

La gobernanza local participativa es posible y urgente
La escasísima presencia de proyectos locales en la “actualidad” de las precampaña y principios de la campaña de estas Municipales y Autonómicas españolas choca con el objeto  de las mismas, con la unanimidad de las proclamaciones sobre el impacto de estas en la articulación de la participación ciudadana en las instituciones y de la “urgencia del buen gobierno y de la transparencia”, y con los escándalos de corrupción que afectan a estas instituciones. Sin embargo, tenemos ejemplos de “buenas practicas” de gobernanza local participativa.
Resulta curiosa esta omisión  cuando, tanto el partido del gobierno, como los que proclaman reivindicar el “empoderamiento ciudadano”, tienen bazas en el tema. Los últimos, con experiencias como la de  Porto Alegre, por poner un ejemplo. El primero parecía haberse preparado para la ocasión con la creación por la Federación Española de Municipios (FEM), el pasado 24 de febrero de la Red de Entidades Locales por la Transparencia y la Participación Ciudadana, al objeto de poner el broche de oro a la Ley 2013, de 9 de diciembre, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno, que fija como límite finales del  año en curso para su aplicación en el ámbito local.
Pero;  en vez de plantear proyectos que incorporen instrumentos provenientes de la experiencia de los casos en los que se ha incrementado la participación ciudadana, los medios de comunicación poderosos están más interesados en los escándalos que salpican a casi todos los candidatos, nos desafían con la impunidad de una corrupción que recorta derechos ciudadanos y aumenta la deuda, y con las enquistadas negociaciones de la UE con el gobierno elegido por los griegos. Para colmo, los desastres causados por la polución son cada vez más alarmantes.
Echo en falta, por poner un ejemplo, que IU plantee con valentía el diagnóstico de su experiencia de presupuestos participativos en Córdoba. Ha habido muchas más prácticas. ¿No hemos aprendido nada o no queremos aprender?
Ante este panorama, a los ciudadanos que queremos tomar parte en la toma de decisiones que nos afectan, no nos queda otra que decidir, en función de las proclamaciones de los candidatos, en referencia a otros ámbitos, la elección de nuestros representantes locales-
Como último ejemplo, menciono mi caso: vivo en Villaviciosa de Asturias; la ría lleva años contaminada, el Ayuntamiento no sabe dónde están o cómo están los desagües; cuando se juntan  la pleamar y la lluvia, se producen inundaciones cada vez menos  previsibles. Ninguna de las candidaturas presenta alternativa a esta amenaza. Nadie habla de esas cosas en las precampañas y campañas. Estamos atrapados en los espectáculos de las grandes pantallas.

Pero...; la gobernanza local participativa es posible y urgente: tenemos las experiencias aludidas y que “localizar y sanear los desagües de Villaviciosa antes de que sea demasiado tarde·

sábado, 9 de mayo de 2015

Sobrevivir

En mi entrada anterior te contaba mi tropezón. No puedo afirmar que lo haya superado, pero aquí estoy y no para llorar, desde luego. Muchos habéis pasado por esto y aún nos queda por pasar. Hay dichos populares que son muy sabios como es el caso de “mal de muchos, consuelo de tontos”. No es consuelo lo que necesitamos, no; podríamos aprender.
Mi “limpieza general” no ha sido tal y no podrá serlo mientras no salga de mi burbuja. No es que me falte voluntad de hacerlo, pero mis intentos no parecen dar resultados. Lo importante es plantearme lo que puedo hacer para que las cosas cambien. Está muy de moda señalar a los culpables, los otros: para una amiga, su madre; para los medios de comunicación, el viento o las inclemencias meteorológicas… Claro que la infancia nos marca y que los cada vez más frecuentes desastres meteorológicos juegan un papel importante, pero mi amiga o los otros, no resuelven nada señalando otros culpables; todo seguirá igual si no hacemos algo para remediarlo. Los traumas de mi amiga o los desastres serán cada vez más dañinos mientras no se resuelvan por mejores construcciones, por la drástica reducción del castigo que imponemos al universo…
Desde luego, la solución no está en dejarnos  carcomer por la desconfianza o por el rencor. Es muy grave que editoriales que presumen de subvenciones del ministerio de Educación y Cultura expresen aprecio por nuestras obras y pretendan que firmemos un presupuesto, que nos obliga al abono, antes de presentarnos el contrato. Bueno, pues eso es lo que hay. Sería muy bueno, lo he indicado ya, que hiciéramos públicas esas prácticas, al objeto de evitar esas amargas experiencias a otros.
Me parece muy bueno ver lo positivo. Ya he comentado que es mi disciplina diaria. Tengo que agradecer a los medios que publican mis artículos de opinión, tengo que mantener la oferta de uno por semana, tengo que continuar con la escritura de mi quinta novela, tengo que mantener vivo este blog, que seguir ofreciendo mi obra, en adjunto, a quien la solicite, tengo que concursar… Son pasitos, pero estoy aquí.

lunes, 4 de mayo de 2015

Lunes de limpieza general

Hoy me ha llegado una nueva respuesta favorable para la publicación de mi cuarta novela; de nuevo la lisonja hacia mi escritura termina estrellándose con unos “contratos” en los que lo único que aparece claro son mis inversión y atadura.  Soy un niño viejo y había creído lo que contaban ¿Cómo voy a creer que los que me presentan esos “contratos” puedan ser la marca de mi obra? Bueno, mi modesto plan funciona.
Hoy ha salido mi noticia de ayer en los tres medios con los que colaboro: La Casa de mi tía Siglo XXI El búscolu

Mantengo mi plan de un artículo semanal y mi presencia en las audiencias de los mismos. No recuerdo si os había comentado que Luis Soler me hará esta semana una entrevista, para la Ser de Mahón y este señor me hizo una de las mejores entrevistas que he tenido. Ya he contactado a la librería Chips de Mao para que ponga en el escaparate” Villaviciosa hermosa” y “Cowboy from Brooklyn, dos novelas de las que hablaremos, sin dudarlo. Aparcaré, de momento, la publicación de “Esto no es un infierno”, hasta ver los resultados de la última publicación y confío en Falsaria, no impone ataduras y cumple con lo pactado. Hasta ahora me parece la mejor opción.
Mi quinta novela va germinando y bueno, son pasitos, pero no estoy tumbado.